La historia de vida de...

Mª Angels

Vilanova de Bellpuig, Lleida

Mª Angels tiene 66 años. Vive en Vilanova de Bellpuig, provincia de Lleida, donde reside desde hace 41 años. Antes de la pandemia, y también del diagnóstico, regentaba un pequeño comercio en el pueblo. Pero la jubilación le llego antes de verse obligada a cerrarlo.

Recuerda su pequeña tienda local con mucho cariño, el mismo con el que ha recibido tantos y tantos años a sus vecinos y vecinas. Es una persona muy activa. Por este motivo, siempre ha sabido encontrar diferentes actividades para mantenerse entretenida y disfrutar de la gente.

Vive en un pueblo pequeño que define como muy familiar. Pero también con importantes dificultades de transporte. Esto resulta un problema porque, como asegura: “no tener coche es estar aislada”. En su pueblo, transporte público hay poco, y el que hay tiene muy malos horarios: «La vida rural, es fantástica, porque la tranquilidad que tenemos es una maravilla. Sin embargo, la atención sanitaria está fatal, lo reconozco. Para cualquier cosa tienes que ir fuera y, aunque por supuesto que tenemos acceso a la seguridad social, te dan las citas a unas horas que es imposible organizarte«.

Lo bueno, dice, es el contacto con las personas. Su mayor suerte son sus amigos y su familia: «son mi mayor tesoro y, aunque en la pandemia fue todo un poco más complicado, gracias a su apoyo nunca me he sentido sola. Ese es el éxito de cada día: ver a mis nietos crecer y estar rodeada de mi familia».